En los tiempos que corren son numerosos los casos en que nuestros clientes se encuentran en una situación complicada con respecto a sus empresas. Bajo o nulo crecimiento, propuesta de valor indiferenciadas, productos genéricos con escasos márgenes de beneficios, alta competencia,…Si estamos inmersos en esta dinámica y queremos cambiar debemos de entender los pilares sobre los que se basa nuestro negocio y cuales nos permitirán redefinirlo con más garantías de éxito.
Un modelo de negocio describe las bases sobre las que una empresa crea, proporciona y capta valor. Y lo forman 9 palancas: cliente objetivo, proposición de valor, canal de distribución, configuración de la cadena de valor y determinación de las actividades clave, competencias esenciales, estructura de costes, modelo de ingresos y red de socios y relaciones. En este aspecto nos podemos basar en éxitos de compañías como Cirque du Soleil (circo sin animales), Ryanair (billetes de avión a precio de saldo), Nintendo (mando con movimiento),…
Antes, los sectores tenían un modelo de negocio dominante, en la actualidad esto ha cambiado de manera radical, tenemos un conjunto de palancas que articuladas correctamente nos permite diseñar nuevos modelos de negocio. La clave es cambiar, desafiar y transformar nuestro negocio obsoleto y los requisitos necesarios para desarrollar modelos efectivos y sostenibles en el tiempo.
En primer lugar, si queremos que esto sea posible debemos cumplir al menos tres condiciones:
-Resetear su disco duro, preguntándose cómo actuaría si le diesen la oportunidad de empezar de cero. Hay que cuestionarse los condicionantes del sector, especialmente los que nos impulsan a justificar nuestro modo de actuar porque "siempre se ha hecho así". Hay que desafiar el status quo y liberarse de aquello que viene impuesto por los modelos predominantes.
-Ir más all, hay que expandir fronteras, no ofrecer más de lo mismo, no hay que ser aburrido. Deberá olvidarse de sus prácticas habituales y las "reglas de oro" sobre los negocios, sólo así podremos concebir nuevos espacios de oportunidades totalmente nuevos. Esto supondrá ir más allá de los clientes existentes, de los límites de la industria y de la forma de hacer negocios. El objetivo es desafiar las normas, diseñar propuestas originales.
-Olvidar el pasado, no importa aquello que haya ocurrido en el pasado, debemos centrarnos en el presente. Los aciertos pasados no garantizan éxitos futuros. En muchas ocasiones se pasa demasiado tiempo hablando de lo que tenía que haber ocurrido, lamentándose de la mala suerte que nos acecha. Nuestra recomendación es que se centre en el futuro, no se puede confiar en la buena suerte y quedarse de brazos cruzados lamentándose, porque no aportará nada. Un buen consejo que desde aquí podemos darle es, si usted no lo hace, nadie lo hará por usted y otros ya lo pueden estar haciendo.
-Manos a la obra, hay que construir algo distinto, hay que redefinirse, replantearse o reinventar el modelo de negocio. Romper con la norma y construir un negocios rentables y sostenibles en el tiempo. Porque, en definitiva, los casos de éxito son los que han sabido encontrar la coherencia entre 4 elementos: diferencia, pasión, drivers y saber aportar ventajas. Esto hará que su modelo sea robusto ante las amenazas al mismo tiempo que logra la tan ansiada ventaja competitiva.


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